Irritante(Xi)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Muy tóxico(T+)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nosivo(Xn)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yodo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Introducción

Las reacciones de oxidación-reducción son aquellas que ocurren con cambio en el estado de oxidación de algunos de los elementos que en ella intervienen. Durante el proceso de oxidación, una sustancia pierde aparentemente electrones aumentando su estado de oxidación ; mientras que durante la reducción, la sustancia gana aparentemente electrones, con la consecuente disminución de su estado de oxidación.

En lo explicado anteriormente el ion yoduro se oxida a diyodo por tanto es el agente reductor y por el otro lado se reduce el dibromo a bromuro siendo el agente oxidante. La reacción debe hacerse bajo campana de extración.

Reactivos

Dibromo(Br2):

Produce irritación que puede a llegar muy intensa de las membranas mucosas de los ojos y de los órganos respiratorios. Puede provocar edema pulmonar; no obstante, las propiedades irritantes del bromo son los suficientes acusadas como para que la exposición a su acción sea tan prolongada que llegue a producir afectaciones muy series.

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Técnica operatoria

1. Ponga en un tubo de ensayos 2 ml de disolución 0.1 mol/L de yoduro de potasio (KI).
2. Añada doble volumen de agua de bromo. 
3. Añada 1 ml de tetracloruro de carbono (CCL4) y agite. Observe la coloración de la fase orgánica.
Nota: La práctica se realiza bajo campana de extracción.

Reacción: 2I- (ac) + Br2 (ac) = I2 (ac) + 2Br- (ac)

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Diagrama de flujo

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Residuos y toxicología

Residuo líquido, tóxico:

Tetracloruro de carbono (CCl4):

Es muy tóxico por inhalación y en contacto en la piel. Debe mantenerse en recipiente muy cerrados y alejados de reductores y oxidantes, compuestos de metales pesados, ácidos y álcalis. No respirar sus gases.

El tetracloruro de carbono es una sustancia manufacturada que no ocurre naturalmente. Es un líquido transparente de olor dulce que puede ser detectado a bajos niveles. Se llama también cloruro de carbono, tetracloruro de metano, perclorometano, tetracloroetano o benciformo.bono se encuentra con más frecuencia en forma de gas incoloro. No es inflamable y no se disuelve en agua muy fácilmente. En al pasado se usó en la producción de líquido refrigerante y propulsor de aerosoles, como plaguicida, como agente para limpiar y desgrasar, en extinguidores de fuego y para remover manchas. Debido a sus efectos perjudiciales, estos usos están prohibidos y solamente se usa en ciertas aplicaciones industriales.

La exposición a esta sustancia ocurre principalmente al respirar aire, tomar agua, o a través de contacto con suelo contaminado con esta sustancia. La exposición a cantidades muy altas de tetracloruro de carbono puede dañar el hígado, los riñones y el sistema nervioso. El tetracloruro de carbono ha producido cáncer en animales y se ha encontrado en por lo menos 423 de los 1,636 sitios de la Lista de Prioridades Nacionales identificados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA).

Yodo (I2):

Nocivo por inhalación y en contacto en la piel. No se debe respirar sus vapores. Evítese el contacto con la piel y en los ojos.

Elemento no metálico, símbolo I, número atómico 53, masa atómica relativa 126.904, el más pesado de los halógenos (halogenuros) que se encuentran en la naturaleza. En condiciones normales, el yodo es un sólido negro, lustroso, y volátil; recibe su nombre por su vapor de color violeta. 

El yodo existe como moléculas diatómicas(I2)  en las fases sólida, líquida y de vapor, aunque a temperaturas elevadas (>200ºC, o sea, 390ºF) la disociación para formar átomos es apreciable. Las cortas distancias intermoleculares I ... I en el sólido cristalino indican la presencia de fuertes fuerzas intermoleculares de van der Waals. El yodo es moderadamente soluble en líquidos no polares y el color violeta de las soluciones sugiere que se encuentran presentes las moléculas I2, como en su fase vapor. 

Este elemento parece ser un elemento que, en cantidades muy pequeñas, es esencial para la vida animal y vegetal. El yoduro y el yodato que se encuentran en las aguas marinas entran en el ciclo metabólico de la mayor parte de la flora y la fauna marinas, mientras que en los mamíferos superiores el yodo se concentra en la glándula tiroides, allí se convierte en aminoácidos yodados (principalmente tiroxina y yodotirosinas). Éstos se encuentran almacenados en la tiroides como tiroglobulina y, aparentemente, la tiroxina es secretada por la glándula. La deficiencia de yodo en los mamíferos lleva al bocio, una condición en que la glándula tiroides crece más de lo normal. 

Las propiedades bactericidas del yodo apoyan sus usos principales para el tratamiento de heridas o la esterilización del agua potable. Asimismo los compuestos de yodo se utilizan para tratar ciertas condiciones de la tiroides y del corazón, como suplemento dietético (en la forma de sales yodatadas) y en los medios de contraste para los rayos X.

Los usos industriales principales se encuentran en la fotografía, en donde el yoduro de plata es uno de los constituyentes de las emulsiones para películas fotográficas rápidas, y en la industria de los tintes, en donde los tintes basado en yodo se producen para el procesamiento de alimentos y para la fotografía en colores.

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Efectos sobre la salud

Tetracloruro de carbono (CCL4):

La exposición a altos niveles de tetracloruro de carbono puede causar daño del hígado, los riñones y el sistema nervioso central. Estos efectos pueden ocurrir después de ingerir o respirar tetracloruro de carbono, o posiblemente a través de contacto con la piel. El hígado es especialmente sensible al tetracloruro de carbono porque lo dilata y las células son dañadas o destruidas. Los riñones también sufren daño causando acumulación de desperdicios en la sangre. Si la exposición es a bajas cantidades y breve, el hígado y los riñones pueden reparar las células dañadas y volver a funcionar normalmente. Los efectos del tetracloruro de carbono son más graves en personas que consumen cantidades excesivas de alcohol.

Si la exposición es muy alta, el sistema nervioso, incluso el cerebro, es afectado. Las personas expuestas pueden sentirse intoxicadas y sufrir dolores de cabeza, mareo, somnolencia, náusea y vómitos. Estos efectos pueden desaparecer si la exposición cesa, pero en casos graves, pueden llevar a coma y aun la muerte.

Los estudios en seres humanos no han podido determinar si el tetracloruro de carbono puede producir cáncer porque generalmente ha habido exposición simultánea a otras sustancias químicas. Tragar o respirar tetracloruro de carbono durante años produjo tumores del hígado en animales. Los ratones que respiraron tetracloruro de carbono también desarrollaron tumores de la glándula adrenal. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) ha determinado que es razonable predecir que el tetracloruro de carbono es carcinogénico. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ha determinado que el tetracloruro de carbono es posiblemente carcinogénico en seres humanos, mientras que la EPA ha determinado que el tetracloruro de carbono es probablemente carcinogénico en seres humanos.

No se han estudiado los efectos del tetracloruro de carbono en niños, pero es probable que sean similares a los observados en adultos expuestos a esta sustancia. No sabemos si los niños difieren de los adultos en su susceptibilidad al tetracloruro de carbono.

Hay algunos estudios que sugieren que la exposición de mujeres al tetracloruro de carbono a través del agua potable puede estar relacionada con ciertos defectos de nacimiento. Los estudios en animales demostraron que el tetracloruro de carbono puede producir la muerte temprana del feto, pero no se observaron defectos de nacimiento. Un estudio de leche humana en un tubo de ensayo sugiere que es posible que el tetracloruro de carbono pase desde la sangre de la madre a la leche materna, aunque no hay evidencia directa de que esto sucede.

 

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Yodo (I2):

El yodo se añade a casi cualquier sal. Es un ingrediente del pan, los peces marinos y las plantas oceánicas. El yodo está presente de forma natural en los océanos y algunos peces marinos y plantas acuáticas lo almacenan en sus tejidos.

Muchas medicinas y limpiadores para heridas de la piel contienen yodo. También es un ingrediente de las tabletas purificadoras de agua que se usan para preparar agua potable.

El yodo es un material de construcción de las hormonas tiroideas que son esenciales para el crecimiento, el sistema nervioso y el metabolismo. Las personas que comen muy poco o nada de pan pueden experimentar carencia de yodo. Entonces la función de la glándula tiroides disminuirá y la glándula tiroides empezará a hincharse. Este fenómeno se llama estruma. Ahora esta afección es rara, ya que la sal de mesa lleva una pequeña dosis de yodo. Grandes cantidades de yodo pueden ser peligrosas porque la glándula tiroides trabajaría demasiado. Esto afecta al cuerpo entero; provoca taquicardias y pérdida de peso.

El yodo elemental, I2, es tóxico, y su vapor irrita los ojos y los pulmones. La concentración máxima permitida en aire cuando se trabaja con yodo es de solamente 1 mg/m3. Todos los yoduros son tóxicos tomados en exceso.

El yodo 131 es uno de los radionucleidos involucrados en las pruebas nucleares atmosféricas, que comenzaron en 1945, con una prueba americana, y terminaron en 1980 con una prueba china. Se encuentra entre los radionucleidos de larga vida que han producido y continuarán produciendo aumento del riesgo de cáncer durante décadas y los siglos venideros. El iodo 131 aumenta el riesgo de cáncer y posiblemente otras enfermedades del tiroides y aquellas causadas por deficiencias hormonales tiroideas.  

Diagrama ecológico

Residuo líquido, tóxico:

Contiene I2 y el CCl4 , para evitar esta contaminación se pone a secar con Na2SO4 (también se puede utilizar con CaCl2), seguidamente se decanta el sólido, se recupera y el líquido pasa a un proceso de destilación teniendo el I2 y el CCl4 por separado cada uno se guarda y el segundo se reutiliza.
Una segunda versión sería secarlos en un rotoevaporador, seguidamente separarlos en un embudo Büshner.

Residuo líquido, no tóxico:

Presenta K+ y Br- que pueden ser desechados.

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